OSTEOPATÍA INTEGRAL » Rafa García Osteópata
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OSTEOPATÍA INTEGRAL

OSTEOPATÍA INTEGRAL

VIDA SEDENTARIA Y DOLORES MUSCULARES

Se considera Sedentarismo o llevar una vida sedentaria, como la falta de una actividad física regular, según diferentes estudios se considera  que una persona tiene una vida sedentaria, si no hace al menos 30 minutos de actividad física moderada al menos de 3 a 5 días por semana.

En las sociedades que vivimos actualmente la cantidad de actividad que realizamos en nuestra vida diaria es mucho menor que la de hace tan solo 60 ó 70 años, el tipo de actividades laborales ha variado mucho, en las últimas décadas los avances tecnológicos han hecho que muchas de las actividades que hacíamos manualmente sean ahora desarrolladas por máquinas y esto ocurre tanto en el ámbito laboral, como en el de nuestros hogares, en el trabajo de la construcción, cadenas de montaje, trabajo agrícola, en trabajos de oficina o labores relacionadas con el transporte de mercancías o personas, para desplazarnos lo hacemos mucho más en vehículos que hace no tantos años que caminábamos mucho más ya que la oferta para movernos de un sitio a otro era mucho menor que en la actualidad, además en las actividades laborales desarrolladas en oficina pasamos muchas horas sentados y no siempre con las posiciones más adecuadas.

Por todas estas razones y alguna otra como la oferta de ocio, por ejemplo el cine a la carta en casa que nos permiten las plataformas  de emisión de contenido a la carta, hacen que pasemos mucho más tiempo sentados y que nuestra actividad física diaria haya disminuido.

Decía Hipócrates: “Lo que se utiliza se desarrolla, lo que no se utiliza se atrofia”, así si no utilizamos nuestros músculos lo suficiente  estos se irán atrofiando. Algunos de los efectos que tiene esta falta de actividad sobre nuestros músculos, son la pérdida de masa muscular y de fuerza al actuar con ellos, puede generar una mayor inflamación de los mismos, les hace ir perdiendo elasticidad, lo que conllevaría a una pérdida progresiva de la movilidad y todos estos factores van a influir en que puedan aparecer tensiones, contracturas  y dolores en los músculos, dolores de espalda, cuello, pesadez en las extremidades entre algunas de las consecuencias.

 

Pero además de esto la inactividad también produce una serie de consecuencias negativas en otras partes de nuestro organismo, nuestro cuerpo quema menos calorías, lo que puede conllevar sobrepeso, puede debilitar nuestro sistema inmunitario, genera una peor circulación sanguínea, lo que puede llevar a problemas cardiacos entre otros y afecta a la desmineralización de los huesos y por tanto a su debilitamiento, entre algunas de las más importantes consecuencias.

Pero tengo buenas noticias para vosotras, cuando hablamos de actividad física, no solo nos referimos a practicar un determinado deporte o acudir diariamente a machacarnos en un gimnasio, simplemente con caminar, no pasear, a un ritmo moderado 3-4 veces por semana (mejor aún si puedes hacerlo a diario), durante un periodo de 30-45 minutos, tendríamos una actividad física suficiente para mantener un estado físico adecuado, eso no excluye por supuesto que podamos disfrutar de la práctica de otros deportes o actividades. Otros factores importantes seria tener buenos hábitos alimentarios, pero este no es el objetivo de este artículo. Algunos de los beneficios más importantes de una actividad física regular según la OMS serian:

 

– Ayuda a  desarrollar y mantener un buen tono en nuestros músculos y articulaciones.

– Contribuye a prevenir problemas cardiovasculares.

– Disminuye el riesgo de hipertensión arterial

– Contribuye a reducir el riesgo de osteoporosis

– Disminuye los dolores lumbares y de espalda

A esto podríamos añadir un beneficio no menos importante a nivel emocional, ya que nos puede servir después de una larga jornada de trabajo para despejar nuestra mente y liberar tensiones, en definitiva  sentirnos mejor anímicamente.

En conclusión animaros a tener actividad física diaria, ya que os reportará muchos beneficios tanto físicos como anímicos y nos evitará o disminuirá la posibilidad de tener consecuencias negativas tanto a nivel músculo-esquelético como en otras muchas funciones de nuestro organismo.