OSTEOPATÍA INTEGRAL » Rafa García Osteópata
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OSTEOPATÍA INTEGRAL

OSTEOPATÍA INTEGRAL

PIE, PISADA Y CALZADO

Los pies, aunque es obvio decirlo, son una parte muy importante de nuestra anatomía, en primer lugar son los que nos permiten desplazarnos, ir de un lugar a otro, además de mantenernos en pie erguidos soportando el peso del resto del cuerpo, adaptándose a los diferentes tipos de superficie y absorbiendo los impactos recibidos desde el suelo.

A través de la articulación del tobillo y conjuntamente con el pie, balancean y reparten el peso del cuerpo cuando andamos, corremos o simplemente estamos estáticos en pie. La articulación del tobillo la forman, huesos de la pierna, son la Tibia y Peroné y huesos del pie, el Astrágalo, situándose por encima del hueso Calcáneo (el hueso del talón del pie) y entre  la Tibia y el Peroné, articulando con ambos, formando la parte interior y exterior del tobillo respectivamente.

Y si hablamos de pies tenemos que hablar del calzado que los protege, evita que nos arañemos o cortemos, y nos protege del frío, del calor o de la lluvia, es importante a la hora de elegir un calzado que busquemos un zapato que sea cómodo  y que se adapte bien a nuestro pie, ya que en caso contrario, nos puede hacer rozaduras, ampollas o producirnos dolor e incomodidad y como consecuencia puede producir que al andar no apoyemos de la forma adecuada y generarnos algún tipo de tensión o dolor en otras partes del cuerpo, ya que si no pisamos de la forma correcta estamos cambiando el equilibrio natural de nuestro cuerpo.

Son bastante variadas las partes que se pueden ver más directa o indirectamente  afectadas si pisamos mal, empezando por la tensión que podemos generar en el propio pie pudiendo producirnos una fascitis plantar, que quien la ha sufrido alguna vez sabe lo dolorosa que puede llegar a ser, problemas en el Tendón de Aquiles, que es el tendón propio a los Gemelos  y el Soleo, con lo cual esa tensión o acortamiento puede generar dolores, en forma de puntos gatillo, tanto en gemelos como en Soleo, también puede verse afectada la articulación de la rodilla, por ejemplo con una condromalacia rotuliana, lesión bastante común en personas que corren, y que consiste en un desgaste del cartílago de la rótula, problemas de tensión y contracturas en la musculatura del muslo, afectando por ejemplo a la Fascia Lata, zona que puede ser muy dolorosa en la parte lateral del muslo (Fascia Lata), y que podría afectar de igual forma a la musculatura de la pelvis, por ejemplo afectando a un músculo del que ya os he hablado como es el Piramidal, que está muy relacionado con posibles dolores lumbares y en la parte posterior del mus. Entre otras y para finalizar una mala pisada puede generar compensación en la curva lumbar y por tanto acabar generando  tensiones y dolor en la musculatura de esta región.

Como conclusión, tenemos que tener en cuenta y darle la importancia que tiene al elegir el calzado que utilizamos, ya que un mal calzado (que no sujete bien el pie, que nos apriete o  que tenga un tacón demasiado largo o fino), puede generarnos muchos problemas y dolores en otras partes de nuestro cuerpo. Por ejemplo no aconsejaría el usos continuado de zapatillas tipo chanclas que no sujetan bien el pie y generan a medio plazo tensión en la zona de los gemelos (pudiendo ir afectando paulatinamente a otras zonas superiores), o el uso de zapatos con tacón muy alto, más aún si es fino, ya que además de generar inestabilidad en la zona del pie y tobillo, modifica la postura natural de toda la pierna y de la parte baja de la espalda que con el tiempo puede desembocar en diversos dolores.